Aunque
ya había oído hablar de Internet, fue en la universidad, hacia el
año 1994, donde consiguió su primera dirección de correo electrónico.
Cuando
volvió a España, Marc perdió todo contacto con las amistades
hechas en la Universidad, aunque más tarde, el correo electrónico
fue el que le permitió recuperar la relación con sus antiguos compañeros.
"Mantener contactos que, de otra manera, serían difíciles de mantener
me parece la mayor utilidad de Internet."
Marc
Gené reparte su tiempo de conexión entre las consultas a su banco
on-line y a las webs de actualidad automovilística
Sin
embargo, a Marc Gené sólo le gusta comunicarse por correo
electrónico con gente que está en el extranjero. Reconoce que comunicarse
por e-mail es más rápido que por carta, menos problemático que el
teléfono y mejor que el fax aunque, aunque por otro lado, prefiera
el teléfono para hablar con alguien que está en España.
El
piloto catalán no es un internauta de los que se pasa horas navegando
en la Red. Su
tiempo en línea se reparte entre las consultas a su banco on-line
y webs muy concretas de Fórmula 1, en las que se informa de la última
actualidad automovilística y del resultado de las carreras internacionales.
Este uso moderado parece debido más a la continua movilidad del
piloto que a otras razones, ya que entre sus próximo planes está
el poderse conectar a Internet a través de su móvil.
Entre
los próximos planes del piloto está poderse conectar a Internet
desde el móvil
La
Red ofrece información sobre el piloto y sus actuaciones automovilísticas
en la web de Minardi,
la escudería para la que corre. Pero eso no ha impedido que Marc
Gené tenga una página
web propia desde la que poder mantener un contacto más directo
con sus seguidores. Responder a los mensajes que recibe a través
de esta web es una de las razones de sus ocasionales conexiones.

Ahora
resulta lejano el tiempo en que Gené, como en casi todas
las iniciaciones en la WWW utilizaba Altavista o Yahoo para buscar
información, a partir de una palabra cualquiera, por la curiosidad
de ver el resultado de la búsqueda. Actualmente, sin embargo,
considera que navegar por navegar es una pérdida de tiempo y que
los buscadores deberían mejorar porque hay demasiada información
en la Red. "Los
buscadores son imprescindibles, pero deben mejorar acotando los
resultados de una búsqueda. Internet es más bueno para encontrar
algo que ya sabes dónde está que cuando no tienes ninguna idea
exacta de lo que buscas."
Gené
tampoco entra en los chats, excepto cuando le dan cita en uno
para que los aficionados al automovilismo contacten con él. Aunque
opina que es una buena oportunidad de conocer gente a un precio
moderado, el piloto es de los que piensa que nada puede sustituir
a la comunicación con alguien en persona.
Como
usuario de servicios de banca a través de la Red, aunque de momento
tan sólo realizando consultas, Marc Gené se encuentra entre
los que confía en la seguridad en Internet. "Hacer
una gestión por Internet podría ser peligroso, pero no más que
indicando el número de tarjeta de crédito por teléfono. Además,
tengo que confiar en esa seguridad ya que dentro de pocos meses
se va a vender merchandising de Marc Gené a través de la Red."
"Internet
no podrá substituir nunca
un libro..."
El
conductor de Fórmula 1 cree que Internet evolucionará hacia un
futuro en el que se podrá hacer todo desde casa. Pero, en su opinión,
Internet debe ser una ayuda para que las empresas den un servicio
extra y no una forma de que la gente se aísle, dejando de socializarse.
"Sin embargo, tampoco creo que se vayan
a realizar todas las compras a través de la Red, porque siempre
habrá gente que prefiera ir a las tiendas directamente".
Marc
sabe que se puede conseguir casi todo en Internet, incluso libros
y revistas. Pero prefiere el papel, porque "Internet
no podrá substituir nunca un libro". Confiesa que se conecta
a la Red para leer las noticias del día y opina que es muy bueno
que la gente pueda bajar libros de Internet, aunque él seguirá
suscrito a varias revistas y continuará comprando libros en las
librerías para leerlos en el sofá.
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