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Hace
tiempo que Vicente Aranda había oído hablar de Internet,
pero nunca había navegado hasta que decidió que ya era hora de
comprarse un ordenador nuevo con la suficiente potencia para conectarse
a la Red.
Pronto descubrió las posibilidades
de comunicación sin fronteras de este medio. Por ello, lo que
más atrae al director de Celos es el correo electrónico,
una manera excelente de mantener relaciones a distancia. También
considera que Internet es una fuente de información magnífica
y le gusta la posibilidad de viajar a través de un universo lleno
de contenidos. Sobre todo, porque permite acceder fácilmente a
periódicos y publicaciones similares. "Me
encanta la posibilidad de entrar en un universo "chismoso". Celebro
que me comuniquen curiosidades existentes y concretas en ese océano
informativo que es Internet. Marcas una dirección y sale el chisme.
Luego se lo cuentas a otro. Eso es estupendo".
"Intento
buscar información para mi trabajo pero pocas veces lo consigo.
Debo ser muy torpe buscando datos y me abruma el número de resultados.
Me pierdo y acabo navegando"
No
obstante su interés por todo lo que puede encontrar en Internet,
Vicente Aranda se considera muy torpe en la búsqueda de
información y confiesa que habitualmente navega muy poco. De hecho,
sólo utiliza Internet ocasionalmente, cuando cree que puede obtener
algún tipo de información interesante. El director confiesa que
se pelea con los buscadores, ya que dan más importancia a la velocidad
que a la exactitud de la búsqueda. "Cuando
buscas un concepto y te salen en unos segundos 200.000 citas,
resulta muy descorazonador".
Desorden,
pluralidad y las mil caras de Internet
Al director de La pasión turca le gusta entrar habitualmente
en algunas webs como la del diario El
País, IMBD,
Amazón
o Crisol,
entre otras. A pesar de ello, le abruma la cantidad de información
que hay en Internet y el número de páginas que se puede encontrar
en cada búsqueda. "Me
pierdo buscando información y acabo derivando o, como dicen, navegando".
Donde
será difícil encontrar al realizador es en alguna sala de chat,
porque le disgustan el tipo de conversaciones que en ellos se
mantienen. "Sólo
dicen estupideces. Parecen niños que sólo dominan una docena de
palabras".
El
caótico universo de la Red es lo que más atrae a Vicente
Aranda de Internet, a pesar de las dificultades que confiesa
tener para moverse en él. Tanto como este caos, le encanta la
versatilidad de contenidos que se puede hallar en la Red, y piensa
en el futuro internauta como un mundo sin limitaciones, un lugar
común donde todo el mundo hablará a la vez, que nos ayudará a
"comprender y aceptar el caos".
"Internet
es como un recién nacido. Me parece que lo mejor es esperar a
que se desarrolle y lo haga con libertad"
La ausencia
de fronteras y la diversidad de habitantes en el mundo de Internet
agradan al cineasta, que destaca las múltiples facetas de la Red.
Para Vicente Aranda Internet debe cumplir las funciones de informar,
entretener, educar o divertir, dejando espacio para que la Red
pueda serlo todo a la vez. Por estos motivos está en desacuerdo
con los controles de información y defiende la libertad de expresión
que otorga la Red. "Internet
es un recién nacido y me parece que lo mejor es esperar a que
se desarrolle y lo haga con libertad".
El
cine y la Red
A
pesar del sentimiento de torpeza inicial, a Vicente Aranda
le atraen las nuevas tecnologías, y mucho. Así lo demuestra en
La mirada del otro, película de 1997, basada en la novela del
periodista Fernando G. Delgado que lleva por título el mismo nombre.
El director barcelonés se inventó en "La mirada del Otro"
una relación del personaje principal -Begoña- con una suerte de
ordenador de bolsillo de última generación -Búho- que acababa
siendo su otro yo. Esta combinación, que surgió de la elaboración
de un argumento. "No
tenía base real exacta, pero no me extrañaría que el próximo futuro
nos superase".
Aranda
piensa que es buena idea que se puedan ver películas en Red, pero
sin cortes publicitarios
De todas
maneras, Vicente Aranda no está considerando utilizar Internet
como recurso en sus próximas películas, pero acepta la presencia
de la Red como algo que ya no se puede evitar. Incluso le parece
buena idea que sus películas se puedan ver on-line
"Si
uno está de acuerdo con las películas por televisión, ¿por qué
no en Internet?".
La única condición que pone a esta nueva modalidad de cine es
que no tengan cortes publicitarios.
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